domingo, 7 de diciembre de 2014

Osos contra toros


¿Toros? ¿Osos? ¿De qué demonios estamos hablando?

Ser un toro o ser un oso es posible en el mundo de la bolsa, tal vez el único espacio donde nos podemos convertir verdaderamente en animales. De hecho, o eres uno o eres otro, pero es imposible dejar de ser uno de ellos. 
¿Por qué todos los inversores y especuladores hablamos continuamente de los osos y los toros?


Tienen que ver con la oferta y la demanda. Una acción -o divisa, o materia prima, o...- se mueve arriba y abajo en su cotización dependiendo de la oferta y la demanda. Es decir, dependiendo de los inversores y especuladores que estamos detrás, haciendo mover el precio de un lado para otro. Somos NOSOTROS los que nos convertimos en esos momentos en animales: los toros simbolizan los movimientos de compra, los alcistas, los temerarios; mientras que los osos simbolizan los movimientos de venta, los bajistas, los cautos.

Siempre se ha dicho que los movimientos de los mercados son cíclicos y siempre se repiten, y en eso se basa el análisis técnico de los gráficos: sabemos lo que ha pasado en el pasado cuando ha llegado a X punto en el que ha formado una figura, ergo intuimos que ocurrirá lo que ya ocurrió en el pasado. Los movimientos de mercado se mueven básicamente por sentimientos de los inversores que actúan en ese momento, y los sentimientos que más mueven al inversor son el miedo y la codicia. El miedo impulsa a los movimientos bajistas y la codicia a los movimientos alcistas. Uno a los osos y el otro a los toros.




Vemos que existen ciertas esculturas de  la lucha del oso contra el toro en muchas partes del mundo. Un claro ejemplo es frente al edificio de la bolsa de Frankfurt (Alemania)

toros y osos frente a bolsa de Frankfurt
Toros  y osos frente a la bolsa de Frankfurt




Otra reconocidísima figura es la de "The Charging Bull", situada en Nueva York muy cerca de Wall Street. El escultor Arturo Di Modica colocó la escultura de bronce de 3.200 kilos la noche del 15 de diciembre de 1989 frente a Wall Street de manera ilegal: un regalo al pueblo neoyorkino cargado de significado. Acababa de ocurrir la crisis económica de 1989 y el toro, con la cabeza gacha y actitud agresiva, estaba preparado para embestir y comenzar una fase alcista de nuevo.
The Charging Bull de Nueva York
El Toro de Nueva York, situado en Bowling Green (cerca de Wall Street)




No hay comentarios:

Publicar un comentario